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domingo, 30 de octubre de 2016

¿Subjetividad de la moral?

"Cuando un mendigo hambriento roba por comida, no es más que un ciudadano que ejerce su derecho divino de alimentarse y sobrevivir"

La masa, un gotzila de muchas cabezas y de poco cerebro constituyó un codigo moral con el que juzgamos y somos juzgados, codigo lleno de contradicciones, huecos y mentiras. La sociedad, los jueces y los sacerdotes emplean un codigo escrito por el demonio.

Este código es duro y estricto con los pobres y lento y flaco con los ricos ¿Cómo es posible que sea más severo el castigo de un pobre sin oportunidades que roba para comer, que la de un gobernante burgués que roba al Tesoro público?. La ley entonces es como un telaraña que solo atrapa a pequeños insectos pero la rompen fácilmente los elefantes.

Cuando se comete un crimen no se debería ahondar tanto en quien fue, sino las condiciones y el porqué del crimen y así no juzgar sin las herramientas necesarias, por que la masa es la misma que está obligando a las personas a cometer delitos. No sería ironico juzgar a un adolescente narcotraficante mientras todos celebramos cada noche con el televisor los crimenes cometidos por los capos del trafico de drogas. ¿No sería irónico juzgar una niña anorexica mientras rechazamos a otra por ser gorda?. ¿No es ironico rechazar a una joven embarazada cuando festejamos que un joven tenga sexo a temprana edad?.

Todo esto tendría solución si en vez de preparar grandes jueces y engordar criticones preparamos excelentes maestos, pues corrije más un maestro con educación, que un juez con martillo y castigo. Pero por ahora la sociedad seguirá juzgando y criticando, presionando para que personas sucumban y lista para desecharlos en una carcel -que es la muerte en vida- o en la muerte misma